viernes, 18 de septiembre de 2026

Aniversario de la XEW: Vista al primer programa y la emisora en el año de 1943.

Personal de la XEW a mediados de los años 30
El siguiente texto que están por leer lo desarrollé en una de mis clases de la carrera, a manera de trabajo final de materia.

Siempre quise y siempre he querido hacer algo más con el libro que menciono en el siguiente documento, un libro que Armando Pous tuvo la gentileza de regalarme uno de tantos días que fui a Fonoteca Nacional y, bueno, su ausencia es algo que siempre se sentirá en este espacio, pero no por eso quiere decir que no lo mencionaré en este documento, pues figura también como un autor citado en el contexto histórico. 

Este es un leve ejemplo (de casi 30 cuartillas) de lo que podría llegar a salir de este libro, pues se podría historizar en muchos aspectos; desde la elaboración artesanal, la prosa, la fotografía, la publicidad y, desde luego, en la historia social, cultural y musical de la época.

Sin más rodeos, los dejo con el texto.

Introducción

Obregón en la Bombilla,
antes de ser asesinado por León Toral.
La historia de la radiodifusión en México no puede entenderse simplemente como una evolución técnica, sino como una respuesta estratégica a la crisis de institucionalización que enfrentó el Estado posrevolucionario tras el asesinato de Álvaro Obregón en 1928. En este escenario de fragmentación, donde el vacío de poder personalista obligó a la élite revolucionaria a fundar nuevos mecanismos de cohesión como el Partido Nacional Revolucionario (PNR), surgió la necesidad de unificar a una nación aún sacudida por la rebelión escobarista y la Guerra Cristera.

Emilio Azcarraga, Velez y abajo
Luis G. Roldán.
En este contexto de búsqueda de orden y pacificación, la inauguración de la XEW el 18 de septiembre de 1930 representó el nacimiento de un "motor de civilización" y control social. Bajo la dirección de Emilio Azcárraga Vidaurreta, la "Catedral de la Radio" se erigió como una "trinchera de aire" diseñada para amalgamar la vida cultural de México, permitiendo que sectores analfabetas participaran activamente en la construcción de una identidad nacional a través de las ondas sonoras. Este proceso de consolidación alcanzó su madurez en 1943, cuando la emisora conmemoró su decimotercer aniversario en medio de la política de "Unión Nacional" exigida por la Segunda Guerra Mundial. Fue un colaborador o empleado de la XEW su autor, pues su nombre aparece en la lista que iba en un pergamino en el que constaban los nombre de todos los colaboradores, empleados y artistas de la XEW cuando se puso la primera piedra del edificio Radiópolis, fue Gustavo Hoyos Ruíz.



El presente ensayo analiza el libro conmemorativo de Gustavo Hoyos Ruíz, XEW XEWW 13 años por los caminos del espacio (1943), como una "estrategia de lo escrito". Esta obra, analizada aquí como una "obra histórica", no fue un mero registro festivo, sino un documento de poder destinado a legitimar la posición hegemónica de la emisora. A través del análisis de su contenido, se busca desentrañar cómo la XEW construyó su propio "panteón de estrellas" y utilizó la diplomacia cultural para proyectar una imagen de modernidad y estabilidad nacional hacia el exterior, transformando el festejo institucional en un instrumento de poder simbólico y consolidación industrial.

Contexto histórico:

I. (1929) Ven, mi corazón te llama tan desesperadamente: el ansia de pacificar y empezar a reconstruir la nación.

Gral. Alvaro Obregón
"el manco de Celaya".
Para entender este periodo, debemos remontarnos a la grave crisis política que se originó tras el asesinato del caudillo Álvaro Obregón, este, porque su ausencia representó un vacío en un sistema organizado en torno al poder personal (Marsiske 1998). Así pues, la élite revolucionaria se vio obligada a implementar nuevos mecanismos de cohesión, sustituyendo el carisma por el proceso institucional, lo que dio lugar a la fundación del Partido Nacional Revolucionario (PNR) el 1 de septiembre de 1928 bajo el auspicio de Plutarco Elías Calles y el apoyo de Emilio Portes Gil (Marsiske 1998). Y entonces, en medio de esta efervescencia, 1929 se convirtió en un año bisagra donde estalló la rebelión escobarista contra el liderazgo de Calles, la cual terminó por consolidar al nuevo partido tras la eliminación de sus dirigentes. Porque el Estado necesitaba ese orden (calmando la Guerra Cristera (López 2011)), y en esas mismas semanas se resolvió también el conflicto cristero, una lucha armada que movilizó a miles de campesinos y clases medias contra la política anticlerical del gobierno, terminando cuando el Vaticano decidió abandonar el movimiento (Marsiske 1998).

Otro factor de tensión fue la campaña presidencial de José Vasconcelos (en la fotografía de al lado), una lucha romántica contra los vicios de los gobiernos posrevolucionarios que atrajo a maestros y estudiantes, aunque finalmente perdió las elecciones frente a Pascual Ortiz Rubio. Así pues, dentro de este marco de inestabilidad, surgió el movimiento estudiantil de 1929 en la Universidad Nacional de México, esto porque los alumnos protestaban contra el aumento de exámenes y la ampliación de los años de estudio en la preparatoria (Marsiske 1998). Y entonces, tras un encuentro violento (ocurrido el 23 de mayo de 1929) donde intervino la policía y los bomberos, el conflicto se solucionó cuando el presidente Portes Gil ofreció la autonomía universitaria, una medida que buscaba aislar la crítica estudiantil y evitar que fuera manejada por el vasconcelismo. Con este acto no solo se calmó a las masas juveniles, sino que permitió al gobierno revolucionario adjudicarse el mérito de una reforma trascendental en medio de una crisis política profunda (Marsiske 1998).

Manuel M. Ponce
Bajo este mismo contexto, aparecerían figuras importantes que traerían una modernidad a México, algunos como María Grever, lo hacían desde el exterior, otros como Manuel M. Ponce habían ido a estudiar a Europa y regresado a México para enseñar, para formar en este nuevo gobierno un nuevo México que exaltará sus raíces, su esencia, buscándose diferenciarse del resto de naciones y a la par consolidando nuevamente todas las regiones de la nación que, tras la violenta sacudida de la Revolución, podían llegarse a “independizarse”. En 1921, la compañía francesa de El Buen Tono abre la primera emisora radial comercial en México, a la que acudiría el mismo presidente y general Don Alvaro Obregón… y sería a partir de ahí que las primeras figuras como Ignacio Fernández Esperón “Tata Nacho”, Alfonso Esparza Oteo, Mario Talavera y Miguel Lerdo de Tejada II empiezan a arraigarse más en el gusto del publico mexicano .

  • María Grever con Ortiz Tirado
    en Los Angeles, años 20.
    María Grever: María Joaquina de la Portilla Torres de Grever (1885-1951) fue la primera mexicana en romper las barreras del entonces considerado “sexo débil” y de las fronteras internacionales, convirtiéndose en una figura clave de la Diplomacia Cultural. Radicada en Nueva York desde la Revolución Mexicana, Grever dotó al bolero de una elegancia cosmopolita que le permitió liberarse de todo "color local" para volverse internacionalmente exportable (Morales de la Mora 2007a). En 1935, fue la primera mexicana en ingresar a la ASCAP. Al fundar su propia casa productora y dirigir orquestas en Broadway, Grever rompió con el modelo femenino tradicional, compitiendo en igualdad de condiciones con figuras masculinas consagradas. Fueron éxitos como "Júrame" y “Te quiero, dijiste" que se integraron al imaginario colectivo como poemas musicales que quedarán impresos en las ondas radiales de ayer, del hoy y del siempre (Colín López 2025).

  • Alfonso Esparza Oteo y Juan S. Garrido
    en las W.
    Alfonso Esparza Oteo: Anterior comandante de las tropas villistas, alumno de Manuel M. Ponce y primer director de la Orquesta Presidencial por su compadrazgo con el Gral. Alvaro Obregón, fue Alfonso Esparza Oteo el compositor más popular durante la década de 1920, él hacia lo mismo una canción mexicana que un vals o un fox trot (como “La India Bonita”) y se erigió en los años 30’s como uno de los pilares fundamentales de la canción romántica en su etapa de oro. Sus composiciones dotaron a la opinión pública de un rostro y una voz, legitimando sentimientos con los que la creciente población urbana migrante podía identificarse plenamente, temas como el amor a la tierra o la propia despedida de esta que le había visto nacer (Tapia Tovar 2003). Su labor fue esencial para elevar la imagen del México sofisticado y moderno al introducir nuevos géneros musicales, como el fox trot y el tango, dotándole así de un sentido lento, ritmo acompasado y de corte sentimental que el México postrevolucionario llevaba tan dentro del alma y que no podía sacarlo así como si nada, tales ejemplos se ven en su pieza “Déjame Llorar”. A la par, logro, en un acto no visto hasta entonces, sindicalizar a los compositores en una organización que actualmente lleva el nombre de Sociedad de Autores Y Compositores De México, de quien fuera fundador y primer presidente (SACM 2026).

  • Guty Cárdenas Aunque de efímera vida, que fuera mutilada trágicamente en 1932, Guty Cárdenas fue el precursor indispensable del bolero moderno en México, puesto que él, nacido en posición estratégica, permitió unir la canción yucateca (posteriormente llamada trova yucateca) con el jazz de Nueva Orleans y los ritmos afrocubanos que llegaban exportados directamente de La Habana, él como músico y junto al poeta Ricardo López Méndez (Sarmiento 2021). Cárdenas introdujo una métrica cuidada y se indexo un lenguaje un tanto cuando más refinado que distaba del habla popular, influenciando directamente el estilo de compositores que apenas empezaban en 1930, así pues lo reconocería el mismo Agustín Lara (1957) decía en un programa patrocinado por Colgate “Guty antes que yo dijo "yo sé que nunca besaré tu boca”, así que yo tenía que decir "yo sé que es imposible que me quieras”, más o menos son de la misma época” (Lara, 1957). Su éxito "Nunca", en 1927 estableció un estándar de refinamiento modernista que la XEW adoptaría como base desde su inauguración y, aunque quedó trunca su carrera por dos motivos que han corrido a voces, lo cierto es que bien pudo haber hecho algo más, pues en palabras de su amigo Tolentino Guízar, conocido como Tito Guizar, él en su “Caminante Del Mayab” apenas alcanzaba esa destreza superior que no se había visto en sus anteriores obras (Guízar, 1997). Guty Cárdenas fue así, constituyo así, el eslabón que permitió que la canción yucateca se transformara en el primer lenguaje nacional masivo de la radio.

II. 1930 En una noche de luna: La Construcción de un Motor de Civilización

Pedro Vargas, Juan Arvizu,
Tata Nacho, Pedro de Lille y otros en la XEW.
Con el Estado buscando estabilizarse, en 1930 nace un proyecto que funcionaría como un motor de civilización y control social: la radio de gran alcance. Así pues, el 18 de septiembre de 1930 se inauguró oficialmente la XEW, bajo la dirección de Emilio Azcárraga Vidaurreta, ya por entonces gerente de The Mexico Music Co. S.A., pues se necesitaba una estación que reuniera toda la vida cultural de México, destinada para los bajos estratos sociales como para los altos y que reuniera a los artistas del momento que eran, que tenían cierta popularidad, así pues, con cinco mil watts de potencia, a 780 kilohertzios y una antena de 354.7 metros de alto y así pues, se trajo lo más consagrado del entretenimiento de entonces solo para su inauguración con artistas como el guitarrista Francisco Salinas, el pianista Agustín Lara, la soprano Josefina “Chacha” Aguilar, el tenor ligero Juan Arvizu y la Orquesta Típica de Policía cuyo director era Don Miguel Lerdo de Tejada, así pues se propuso con fines de "alta cultura" y unificación nacional.

Y entonces, el impacto fue inmediato, porque la XEW se convirtió en un semillero de talentos donde se forjaron cantantes y compositores que definieron la identidad mexicana moderna, muchos que se descubrían, en un futuro, ahí mismo en su programa “La Hora Del Aficionado”, con condujo por muchos años Pedro de Lille, la música a cargo del compositor chileno y nacionalizado mexicano Juan S. Garrido, así como “Don Guillermo”, un personaje que servía de animador en el concurso (Hoyos Ruíz 1943).

Silvestre Revueltas en las W.
Paralelamente, en el ámbito de la música académica, Carlos Chávez asumió la dirección del Conservatorio Nacional y de la Orquesta Sinfónica de México, iniciando una acción directa sobre el medio musical. Porque Chávez consideraba que el artista debía ser un impulsor activo de la sociedad, y así pues, buscó profesionalizar la música para que dejara de ser un medio raquítico e incipiente (Saavedra 1989). Y entonces, la radio y las instituciones culturales comenzaron a trabajar de la mano en la construcción de una identidad nacional musical apoyada por el Estado. Este proceso permitió que sectores que no sabían leer pudieran estar informados y participar de la cultura nacional a través de las ondas sonoras, consolidando la presencia del Estado en la vida cotidiana de los ciudadanos (Sosa Plata 2020).

III. 1930-1942 Ritmo anhelante de amar: Del Maximato a la Educación Socialista y los Exilios

Otto Rühle
Fue durante la década de los años treinta que México vivió una evolución ideológica marcada primero por el Maximato de Plutarco Elías Calles y luego por el giro a la izquierda de Lázaro Cárdenas. Bueno, en 1934 se modificó el Artículo 3º de la Constitución para implementar la educación socialista, este, porque el Estado buscaba el monopolio educativo para combatir fanatismos y prejuicios (Jacinto 2011). Así pues, figuras como el exiliado alemán Otto Rühle llegaron a México en 1935 para colaborar en la Secretaría de Educación Pública, diseñando programas que buscaban transformar al "niño proletario" en un ciudadano con conciencia de clase. Porque, bueno, el gobierno cardenista no solo se enfocó en la reforma agraria y la expropiación petrolera de 1938, sino que abrió las fronteras a los perseguidos por el fascismo en Europa (Jacinto 2011).

Leon Trotsky con Diego Rivera
Y entonces el arribo de unos 20,000 exiliados españoles tras la Guerra Civil y de intelectuales como León Trotsky (en 1937) radicalizó las posturas políticas en el país. Este exilio no fue un bloque monolítico; por ejemplo, la pareja Rühle se distanció del Partido Comunista Mexicano por su dogmatismo estalinista, viviendo un aislamiento político mientras Cárdenas mantenía un equilibrio entre las diversas fuerzas (Jacinto 2011). También llegaron artistas como los intérpretes de flamenco que se involucraron en la cinematografía nacional ya que el cine mexicano de la época buscaba homogeneizar los códigos urbanos tras la migración del campo a la ciudad (Macías Osorno 2025). Así pues, las "balmoreadas" y otras sociabilidades bohemias en la ciudad permitieron ensanchar las convenciones sociales en una época donde el país buscaba modernizarse a pesar de la desaceleración económica tras el crack de 1929 (Cano 2020).

Durante los años treinta, la XEW permitió que un grupo de compositores elevara la canción popular al rango de diplomacia cultural, exportando una imagen de México que unía lo rural con lo cosmopolita y que se sumaban a otros compositores que ya venían haciendo fama por el mundo, tanto interno como externo a México.

  • Lorenzo Barcelata: Nacido en Veracruz (1898-1943), Lorenzo Barcelata fue una figura central en la transición de la música regional a la industria masiva. Mientras trabajaba en el servicio civil en 1925, comenzó a experimentar con la "canción campirana"(Díaz López 2002). Su carrera dio un salto definitivo en 1929, cuando recibió el apoyo económico y moral del entonces gobernador de Tamaulipas, Don Emilio Portes Gil, para fundar el grupo Los Trovadores Tamaulipecos. Barcelata no solo llevó los sonidos del campo a la ciudad a través de la XEW y del cine junto a Fernando de Fuentes, sino que fue también director artístico de la emisora XEFO (órgano de difusión del PNR) y una pieza clave en el cine nacionalista, componiendo y arreglando la música de varias de sus películas primigenias, como la película "Allá en el Rancho Grande" (1936) de Fernando de Fuentes (Avila 2011). Su obra ayudó a "mexicanizar" la cultura para la nueva clase media urbana, otorgándole matices muy distintos, a veces campiranos, a veces citadinos y hasta de doble sentido a varias de sus canciones.

  • Agustín Lara: Nacido en la Ciudad de México pero jarocho por tradición (Colín López 2025), Agustín Lara (1897-1970), quien se decía a sí mismo como “el hombre más flaco del universo” representó el cambio de paradigma de lo rural a lo propiamente urbano, incluso a tal grado porque, a diferencia de los anteriores compositores, fue una mujer (Maruca Pérez) quien descubriera en él todo eso que sería Agustín, más Juan Arvizu empezaría a crear lo que sería. A diferencia de la canción ranchera, Lara es definido en la actualidad como un músico "de cabaret", capturando el spleen de los barrios y trasladando la bohemia de los burdeles al espacio doméstico a través de la radio (Colín López 2025), a pesar de ello, en su gran listado de composiciones, tanto inéditas como publicadas, dejo todo un singular registro de canciones mexicanas en las que cambiaba totalmente el estilo del inolvidable maestro Alfonso Esparza Oteo. Su ascenso fue paralelo a la migración masiva del campo a la ciudad tras la Revolución. Programas como "La Hora Intima De Agustín Lara" en la XEW lo convirtieron en el "enamorado de la mujer" (Colín López 2025), pues lo mismo le cantaba a la “Morena” que a la que tuviera su “Cabellera Rubia”, “Cabellera Negra” o “Cabellera Roja”, lo mismo a la mulata rumbera que a la señorita sonrisa y, también sería el compositor por excelencia del sentimiento de una nueva clase media citadina (Zuckermann 2020). Su música inauguró formalmente el nuevo cine sonoro con Santa (1931) de Antonio Moreno, dotando a la cinematografía de una filosofía que ayudó a inscribir a la mujer marginada y “perdida” como un paradigma de la modernidad mexicana, otorgándole así pues una visibilidad que no figuraba entonces (Colín López 2025). Existe una extraña colaboración son su hermana, María Teresa Lara, quién en los archivos de la SACM se señala como autora de varias canciones que son consideradas como de Agustín Lara, ejemplo de ello es “Piensa En Mí”, “Amor De Mis Amores” y “Noche De Ronda” (Chibici-Revneanu 2020).

  • Gonzalo Curiel: Nacido en Guadalajara, Gonzalo Curiel (1904-1958) es una pieza clave del patrimonio artístico mexicano. Su trayectoria en la XEW ejemplifica la evolución del medio: comenzó sus actividades musicales hacia 1931 y, tras desempeñarse como pianista de la emisora, la fortuna le sonrió de mano de Maruca Pérez y Alfonso Ortiz Tirado, consolidando su propia orquesta, convirtiéndose en una de las voces institucionales del México moderno e intrínsecamente ligada a la XEW desde sus inicios. A través de piezas icónicas como "Vereda Tropical" e "Noche De Luna", inyectó un aire de nostalgia y dramatismo romántico que se volvió inseparable de la noche y de la identidad sonora del país que buscaba consolidar nuevamente la unión arrebatara por la Revolución Mexicana (Morales de la Mora 2007a). Su música no solo fue un fenómeno artístico, sino un vehículo de cohesión social. Al igual que Esparza Oteo, Curiel ayudó a "mexicanizar" ritmos internacionales (Zuckermann 2020) y a legitimar modelos de expresión sonora que permitieron a los habitantes de las crecientes urbes encontrar un sentido de pertenencia en medio de la modernización (Avila 2011). Sus programas, como "Caminos De Ayer" (Selecciones Musicales 1955), dictaron el ritmo de la vida cotidiana, consolidando a la radio como el motor de la modernización mexicana tan buscada tras el fin del Maximato. Curiel integró, junto a Agustín Lara y Luis Arcaraz, la trilogía fundamental de compositores que definieron el sonido de la "Catedral de la Radio" (Mejía Díaz y Rangel Juárez 1996).

  • Consuelo Velázquez: Mientras las figuras anteriores ya eran pilares de la renaciente industria, en 1941 surge una joven pianista y concertista, educada formalmente en el Conservatorio Nacional, que representaría el relevo generacional y la consagración universal de la canción mexicana, tal papel tuvo Consuelo Velázquez quien se graduaba como concertista en 1938 y que comenzó a improvisar melodías como "descanso mental" de sus estudios clásicos (Morales de la Mora 2007a). Fue su matrimonio con el director artístico de la RCA Victor Mexicana, Mariano Rivera Conde, quien le permitiera estrenar su primer composición bajo el anonimato. Las crónicas distan, pues Pavel Granados (2016) menciona que fue Chela Campos, Armando Pous Escalante, en conversación con el autor (22 de marzo de 2024)comentaba que era Emilio Tuero, pero lo cierto es que ellos dos dieron las primeras dos grabaciones de su primer éxito que ha sido cantado en todos los países y en todos los idiomas: “Bésame Mucho”, un tema que lleva entre sus letras una madurez sorprendente (que bien podría explicarse con la búsqueda de las lecturas que hacía la compositora) a pesar de que Consuelo Velázquez tendría 21 años de edad (Morales de la Mora 2007a). Su aparición marcó un punto de quiebre donde la mujer ya no solo era la musa de los compositores masculinos, sino que pasaba a ser la arquitecta de un lenguaje amoroso universal, brindando la aparición de otras compositoras como María Alma o Alicia Colmenares. Para 1944, Velázquez ya era vista como la digna sucesora de María Grever, consolidando la presencia femenina en la "Catedral de la Radio" en más ámbitos que solo ser cancioneras.

IV. 1943 Como si fuera esta noche la última vez: Unión Nacional e Industria de Guerra

El expresidente Ávila Camacho
o "El Presidente Caballero".
Y entonces llegamos a 1943, bajo la presidencia de Manuel Ávila Camacho, quien consagró la política de "Unión Nacional" para apaciguar las tensiones del cardenismo (Avila 2011). Este periodo se caracterizó por un giro hacia el capitalismo moderado y la industrialización acelerada, este, porque la entrada de México en la Segunda Guerra Mundial en 1942 obligó a una alianza estrecha con Estados Unidos. Porque, bueno, el país se convirtió en proveedor estratégico de recursos y mano de obra a través del Programa Bracero, mientras que la industria cinematográfica y radiofónica alcanzó su "Época de Oro"(Avila 2011). Así pues, la cultura popular se convirtió en un instrumento de propaganda y cohesión; la radio transmitía radionovelas bélicas producidas bajo la vigilancia de la Oficina del Coordinador de Asuntos Interamericanos para contrarrestar la influencia nazi.

La música también vivió una consagración con la labor de Carlos Chávez, quien en estos años preparó el terreno para la creación del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), otorgando al Estado una responsabilidad empresarial y rectora sobre el arte nacional y así tratando de dar, de otorgar mejores medios de vida para que las juventudes no estuvieran siempre en la vagancia (Saavedra 1989).

Jorge Negrete
Y entonces, la figura de "El Charro Cantor" conocido también como Jorge Negrete (y descendiente del Gral. Miguel Negrete) se consolidó en el cine, este, porque representaba en el ideal lo que debía de ser el mexicano: un "hombre perfecto" y nacionalista frente al estereotipo del extranjero, elevando el orgullo del “ser hombre”, de ser justo, noble y de férreo ideal, justo lo que se buscaba de la mexicanidad en un contexto de guerra por el globo terráqueo (Avila 2011). Es entonces que el año de 1943 representa una cúspide de un proceso donde el caos posrevolucionario se transformó en una industria cultural poderosa, porque el Estado finalmente logró articular un orden social y una identidad cosmopolita que, así pues, negociaba su lugar en el mundo moderno (Macías Osorno 2025).

Rafael Hernández, Raul De Anda,
Jorge Negrete y Alfonso Esparza Oteo
cargan el ataúd de Lorenzo Barcelata
 el 14/VI/43
Este año actúa también como el punto de cierre de la transición. Mientras se colocaba la primera piedra de Radiópolis, el país despedía a Lorenzo Barcelata. Su entierro, encabezado por el expresidente Portes Gil, simbolizó el éxito del proyecto iniciado en 1929: la unión indisoluble entre el Estado, la iniciativa privada y los creadores de arte (Colín López 2025). Para entonces, la radio ya no era un experimento; era una gran industria nacionalista dirigida económica y moralmente por estas estrellas consagradas y las nuevas voces como Velázquez, cuyas canciones dictaban el ritmo de la vida cotidiana en México.

Desarrollo

1930: La Nueva Emisora: semillero de ilusiones y visiones.

Dime si me quieres con adoración: el mensaje social de la XEW y su transformación.

Gustavo Hoyos Ruíz, autor y director de la creación de esta obra, que fuera encargada por Don Emilio Azcarraga, relata que fue, que es la XEW la señal de que (y citó)

-“Ya no es el artista el condenado a recorrer una vida de sacrificios, de privaciones… donde acechan la miseria, la envidia y la incomprensión… La industria radiofónica, en su nuevo aspecto, presentado entre nosotros por XEW, vino a ser asombro y satisfacción para los artistas; porque reunió dos elementos que parecían incompatibles: Audiencia grande, inmenso público para sus exteriorizaciones anímicas y estimulo económico; pues siempre todo ensueño lo ha deshecho el incontrovertible axioma de que “primero es el ser y después el modo de ser”. (Hoyos Ruíz, 1943)

Mario Talavera en 1917, 
cuando era tenor de la Victrola.
Es así pues, que en estas letras transcritas directamente se puede encontrar, percibir, que se busca que la XEW marque un nuevo estilo para el artista, uno en el que es posible triunfar y percibir un flujo económico que no lleve a las desgracias que artistas de épocas pasadas hayan vivido y que los llevase a ser unos bohemios con tal ingenio como para poder comer sin un solo centavo. Sobre esto mismo, el ilustre tenor mexicano y compositor de varias piezas hoy tan clásicas (que son como un chiste mal contado pero que traen esa esencia campirana de cuando el arte no era industria), Don Mario Talavera, vivió no solo el cambio en este medio, donde antes ser artista era ser un barbaján, un pobre y maltrecho individuo que no lograría nada en la vida, peor si era mujer artista, pues entonces era una perdida con estilo o, en otras palabras, una prostituta y artista, ejemplo de ello se puede observar en la cinta “La Reina De La Opereta” (1946) de Fernando Benavides Jr. Pero regresando al punto, Mario Talavera, dentro del primer cuarto del libro, menciona, recoge en su artículo, al que Hoyos Ruíz nombrará “Mario Talavera, autor de “Gratia Plena”, hace interesantes comentarios”, lo siguiente:

“Antes de que existiera la XEW, el termino medio para que se divulgara por todo el país una canción era de un año; es decir, al año de haber sido lanzada. No digamos que para entonces ya se había popularizado. Sólo era conocida y eso cuando la canción era notable, arrulladora, y aun hubo algunas melodías que, a pesar de ser muy buenas, pasaron muchos para que hubieran llegado a determinados lugares del país. Ahora, al extranjero, ni qué decir. Apenas una media docena de melodías mexicanas conocíanse fuera de nuestras fronteras. Más aún, canción hubo que, despues de varios lustros de hecha, vino a ser conocida y fué precisamente, debido a XEW.

Ahora las ondas de XEW cruzan las fronteras y los mares y los continentes y llevan a todos los ámbitos del mundo nuestras canciones, que como dicen los prohombres de otros países “son las mejores embajadas de México”, ya que a través de ellas, hemos sido conocidos y hemos interesado en el exterior.

Canciones hubo como la “Perjura”, la “Borrachita”, “Mi Viejo Amor”, la “Gratia Plena”, que solo eran conocidas en la capital y ahora son familiares en toda la América y se cantan en España, en Alemania, en Inglaterra, en Italia y en Moscú. ¿Y por qué? Debemos confesarlo con la mano puesta sobre el corazón: debido a la XEW, la Voz de la América Latina y también la voz del mundo.” (Talavera, 1943).

Sobre esto mismo, el artista Domingo “Mingo” Sánchez Vázquez va a relatar en su artículo “La canción rural y la nacionalidad” que la “música superior” o la música clásica no confiaba en el micrófono para presentarse, por ello el cancionero populachero, aquel “—que tenía mucho qué expresar” y poco que perder—, llegó a la Capital de la República, donde los Gobiernos revolucionarios habían creado el necesario ambiente de tolerancia para la vida campesina” (Sánchez Vázquez, 1943).

Pero no es lo único que busca que sea la XEW lo que era, lo que fue y lo que es la XEW, sino también un medio por el cual se pueda difundir cultura, que una de nuevo al México asolado por las guerras civiles entre facciones revolucionarias y cristeras. Hoyos Ruíz relataría cuatro páginas más adelante que fue el 18 de septiembre de 1930 que el Ministro de Educación Pública, Lic. Aarón Sáenz dio un emotivo discurso por el nacimiento, por la inauguración de la Estación Radiodifusora XEW, acompañado de Emilio Azcarraga (quien por entonces era el gerente de The Mexico Music Co., S. A.) y “distinguidas personalidades”. Tal podría ingerir que, dentro de los factores sociales, estuvo intrínsecamente ligado el que se difundiera no solo “arte” sino también cultura y educación por la radio.


Páginas más adentro, a mitad del libro, se observa un gran apartado titulado “XEW y XEWW Han cooperado siempre con fe y entusiasmo, en la obra gubernamental” cuyo apartado está dividido en tres artículos y una felicitación escrita, del primer artículo, titulado “lazo de unión entre gobernantes y gobernados”, el locutor Guillermo Morales, autor del artículo, menciona que en su fundación nadie, con excepción de los visionarios que la fundaron, pudieron ver el formidable desarrollo que habría de llegar, pues hoy es “uno de los principales vehículos de difusión de la ideología moderna, de manera que, siendo producto exclusivo de la iniciativa privada, su colaboración para con el Gobierna tenga importancia extraordinaria” (Morales, 1943). En esté articulo se confirma otro elemento que formará parte integral de la W y de varías estaciones más (desde la XEFO, del PNR, a la XEB, XEX y XEQ): que sirven sus micrófonos para transmitir lo que el gobierno busca en un inicio: la unión nacional, esto es en especial en las siguientes líneas del mismo artículo:

-“Efectivamente, en un país como el nuestro, en el que, debido a su grande extensión y a su complicada orografía, los ferrocarriles y carreteras no se extienden bastante; las redes telefónicas y telegráficas no abarcan aún muchos centros de población importantes, un medio de comunicación que, en un momento dado, llega hasta los más apartados rincones del territorio patrio y aún transpone sus fronteras” (Morales, 1943).

Bajo este mismo estilo, Morales va a hacer notar, en sus conclusiones, que si no fuera por la existencia de la XEW, muchas comunidades jamás se habrían enterado de nada de lo que ahí ocurría, ni del plan gubernamental, algo que, con la declaración de la Guerra contra El Eje, se observará (y se desarrollará más adelante con declaraciones del Ing. Palavicini).



También la XEW sirvió para moralizar a la sociedad, ejemplo de ello es que se relata, se recuerda un programa, un “Gran Ciclo de Conciertos desde la insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe” donde el tenor solista de la basílica, Emiliano Banacin, junto al organista Julián Zuñiga, llevarán los cantos religiosos de la moralidad cristiana a cada uno de los hogares de la república, mientras que “El Exemo. Sr. Arzobispo de México, LUIS M. MARTÍNEZ, pronuncidando su transcendental Mensaje a los católicos de las Américas, durante el Concierto efectuado en la Basílica de Guadalupe, el 12 de octubre de 1941” (Hoyos Ruíz, 1943) o este extracto de Margarita Michelena, quien escribe un pequeño articulo llamado “XEW antes, como ahora, Amiga de los Hogares de México”, en el que agrega que esta moral es tan alta como para que las mujeres puedan escucharla y no caigan en la perversión, pues son siempre idealizadas y respetadas, pero leamos a Michelena, quien escribe lo siguiente: “la finura, la innata aristocracia espiritual de la mujer mexicana, su alta calidad moral y su gentileza, han sido constantemente exaltadas y respetadas desde estos micrófonos. Y la mujer de México ha respondido a este empeño y a esta labor de trece años con su confianza ilimitada”.

Pero a la par que busca moralizar, también va buscando ese mismo sentido, esa misma visión, de que México ya no es, ni debe ser, algo antiguo y por ende atrasado, sino moderno, pues de esto hace mención en su articulo el artista Domingo “Mingo” Sánchez Vázquez, en la que me atrevo a, como en casos anteriores, a insertar en este mismo texto:

“La creciente universalización de los valores está indicando ahora la ruta: canción mexicana con valor mundial y no provincialismo de “mariachi” con destino de “piquera” y de “parranda”. De las manifestaciones de la realidad plena de la televisión desencoche a las orquestas sinfónicas y a los ballets y los haga llegar, a través del espacio, a todos los hogares, México anticipado tiene ya para ese tiempo a los otros pueblos de la tierra, a sus más autorizados representativos con la fórmula de nuestro ser en la mano: REVUELTAS, MANUEL M. PONCE, CHÁVEZ, CONTRERAS, GALINDO y MONCADA” (Sánchez Vázquez, 1943).


Pero lejos de su carácter moralizante, de amistad (y difusión de la ideología) con el gobierno, también tuvo otros tantos caracteres para con la sociedad, en especial a lo que conforma a una sociedad: un clan o familia, ello mismo se recoge en un apartado muy especial que viene en la misma obra consolidadora de Gustavo Hoyos Ruíz y que se titula “La mujer y el hogar”. Tal portada del apartado se ve a una mujer cuyos labios y cejas pintadas están impresas en un rostro ovalado, acordé al propio fenotipo biológico generalizado del mexicano (o mexicana), con un peinado acorde a la época, sin aretes pero si con un collar de perlas. A parte, en la esquina inferior derecha, debajo de la oración “y el hogar”, se observan sentados frente a una radio a media luz dos figura, la primera es de un niño sentado que, moviéndole a la radio para sintonizar una estación, observa al perrito que observa atentamente su qué hacer en la radio que tiene, por encima, en medio, una lampará encendida y un florero. En ese mismo dibujo se observa la pared en la que esta el mismo radio de bulbos, al extremo izquierdo de este mismo dibujo, se observa una puerta entreabierta, en la que se observa una habitación atrás, donde una figura masculina adulta, muy seguramente el padre al tener un periodico en manos, está sentado leyendo el mismo radio. Tal conjunción de dibujos va muy bien hablando sobre el qué se incluirá en este mismo apartado con artículos escritos por Margarita Michelena (XEW antes, como ahora, amiga de los hogares de México), Margarita Silva (La radio, cauce para la emoción y alas para el pensamiento…) y Aída Cáceres, hermana del anunciador Luis Cáceres, con el articulo “XEW, nido de ideas y talismán de ideales”.

Michelena (1943) va a escribir, mencionar que “basta mover ligeramente el botón de un radio y una puerta se ha abierto en un hogar para que entren las voces amigas y la música de XEW. Se las recibe con entera confianza, como a los amigos queridos”. Con ello, nos puede indicar que escuchar a la XEW no se hace tedioso como ir al mercado o, en tiempos más recientes, como escuchar al jefe, sino que hay cierto compañerismo que marcará una relación estrecha con la radio, pues ¿cuántos de nuestros padres, abuelos o incluso bisabuelos recuerdan a la XEW? Más adelante la misma Michelena (1943) comentará que a “las mujeres le han brindado un afecto inalterables. Ellas saben que siempre, en cualquier momento, durante las faenas monótonoas y abrumadoras del hogar, en los instantes de reposo, en las horas de alegría o de tristeza, XEW piensa en ellas. XEW tiene para ellas un mensaje de afecto, un momento de interés, un programa romántico, una transmisión alegre y orientadora” (Michelena, 1943).

Silva (1943), por su parte, va a mencionar, va a recordar las radionovelas, en las que vemos que la curiosidad sana (y no la curiosidad pecaminosa que atenta contra la cristiana moralidad) es algo que vuela por los propios aires, pues:

“A través de todas las situaciones; se vive, se llora y se ríe, con las vidas que por un minuto plasman ante nuestros oídos tragedias, amor o dolor; y no sólo son vidas de seres imaginarios: estos programas nos presentan resucitados, humanizados, íntegros, redivivos, a personajes “nuestros”: músicos y compositores, cantantes… hombres y mujeres de México, cuyas virtudes anónimas, ignoradas por nosotros mismos, surgen patentes, actuales, plenas y jóvenes; programas que nos han enseñado a conocer a nuestros propios valores artísticos, haciéndonos amarlos… “ (Silva, 1943).

Más la labor publicitaria fue también importante, de esto hablaría de lleno un agente de XEW, Eduardo Galván Ch en su artículo titulado ”¿Qué es lo que experimenta un agente de XEW cuando vende publicidad?”, en la cual cito: “Durante el transcurso de la pequeña edad de trece años que tiene la Radiodifusora XEW, hemos visto, como por arte del encantamiento, ensancharse el éxito de miles de negocios, cuyos propietarios, inteligentes hombres de empresa, con acierto se han aprovechado de la voz mágica y potente” (Galván Ch, 1943). Está obre viene también acompañada de publicidad de entonces, como un anuncio de Nescafé que “se hace al instante en la misma taza!”, siendo este mismo libro y espacio (con ello me refiero a la XEW) un excelente medio publicitario, pues grandes empresas como Cía. Comercial Herdez, el Banco de Londres y México, S. A., la Pepsi-Cola Co, los Chicles Canels, La Cervecería Moctezuma S. A. o los Almacenes Rodríguez se fueron publicitando desde 1930, pues aparecen estas y otras cientas de empresas en un listado “de honor” que recopiló Gustavo Hoyos Ruíz, fue también, dentro de este tema de publicidad, la situación del turismo, pues Hoyos Ruíz (1943) comentaría que se “aprovecho todo el rendimiento de su fuerza de acción, no en buscar egoístamente sólo el engrandecerse sino en ser útil a cuanto fuera necesario para proporcionar servicio social, ayuda efectiva en todos los aspectos, en tratándose del bien general y, principalmente, en hacer obre patriótica, para México y por México, es esto un objeto de estudio de la cual no voy a incursionar en el momento, ni más adelante, en la investigación

¿Dónde estás corazón? No oigo tu palpitar: el arte del locutor y el arte del cancionero.

Tuero en las W.
Hubieron voces que, surcando los aires a través de los 780 kilociclos, con 5mil watts de potencia y desde una antena con una altitud de 384.7 metros por encima del techo del Cine Teatro Olimpia, en el Centro de la Ciudad de México (lugar donde se establecieran las primeras emisiones de la XEW), pero dejemos que el poeta Ricardo “El Vate” López Méndez nos cuente, a través del tiempo y de las distancia, el cómo era la XEW en sus inicios, algo que él recordaría en su artículo titulado “Un camino hacia la libertad” que: “—eran entonces únicamente dos salas de concierto, una cabina para los anunciadores y unas cuantas oficinas pequeñas —en la Avenida del 16 de Septimebre número 9, altos del Cine Olimpia, el cine donde dos años atrás los habitantes de esta ciudad aplaudieron la primera película parlante” (López Méndez, 1943). Él, en conjunto con varios más fueron, hicieron época e hicieron historia, desde luego, no eran las primeras voces en la radio, puesto que este novedoso instrumento había llegado en 1921 con la estación de la Fábrica del Buen Tono, hoy XEB, más fueron, quizás, las primeras en ser escuchadas a más distancia que la pequeña Ciudad de México. Pero antes de establecer, de recordar a los individuos del género humano que hicieron época, habría de definir cuáles son los unos de los otros…

“Los unos” serian aquellas voces que, si bien, estaban en la radio, no cantaban y se dedicaban a anunciar los programas de radio y sus patrocinadores, incluso de animar los programas radiales que tendrían, en un futuro, público en la sala. “Los otros” serían, serán y fueron los personajes, también del género humano, de muy diversas coloraturas, como sopranos, tenores, contraaltos, bajos y barítonos que, haciendo gala de sus voces, de sus colores, matices y muy diversos estilos, cantaban frente al micrófono que transmitiría sus voces por los hogares que contarán con una radio.

Una vez diferenciados los unos de los otros, podemos proseguir con este análisis. Hoyos Ruíz recoge en su libro las primeras voces anunciadoras del momento, cuyas misiones eran “adentrarse en el espíritu”, esto era motivado porque, según la misma fuente, “más había un propósito lírico que una idea de constituirse en lo que, tiempo después, había de designarse con el nombre de “voz anunciadora”, “locutor”, speacker”, etc., formando una profesión cuyos lineamientos están ahora perfectamente definidos”. (Hoyos Ruíz, 1943)

Aquel día 18 de octubre de 1930, la XEW abrió emisiones con un saludo inicial a cargo de Leopoldo Samaniego, prosiguieron en orden de voces (según lo relata Hoyos Ruíz) Leopoldo de la Rosa que, hay que anotar, tiempo después truncó su función de locutor y se dedicó únicamente a los aspectos operativos de la radio.

Guty Cárdenas y Ricardo López Méndez.
Siguió el poeta Ricardo López Méndez, de quien se dice “creó con su propia y destacada personalidad, una escuela que ha tenido multitud de prosélitos” (Hoyos Ruíz, 1943). Manuel Bernal es de las figuras que resaltan también, ya que tuvo en un inicio operaciones como un cantante, declamador y actor con “aquella incomparable caracterización de “Tío Polito” y que se uniera posteriormente como un anunciador más.


Luis G. Roldan, Rodolfo Sánchez Marín,
 Toña La Negra y sus hermanos,
 Daniel Pérez Castañeda
 y Manuel Bernal, entre otros.
A Manuel Bernal le siguió el bien llamado “Caballero del micrófono”, Don Pedro de Lille, que sirvió en un inicio como un anunciador huésped para después ser de la planta de anunciadores… Y quedamos, finalizamos con José Laviada, también recordado como “Pepe” Laviada, brindando su actuación como anunciador desde el primer día. Más hay que mencionar algo que, para 1943, Gustavo Hoyos Ruíz recogería (y citó) “Excepción de este último, cuya memoria guardamos con fraternal cariño, nos es altamente satisfactorio poder consignar que, en la fecha del XIII Aniversario, todos estos valiosísimos elementos están en sus puestos y pasan lista de presentes en tan grata celebración” (Hoyos Ruíz, 1943).



¿Y los otros? ¿Acaso están olvidados? No del todo, puesto que se presenta, páginas antes, dos facsímil del programa inicial de la XEW, que describe perfectamente lo que se iba a cantar en aquella emisión, mismo que se ha de comentar a continuación no sin antes describirlo…

Aparece en la esquina superior izquierda los números de teléfono de la XEW, a mitad de camino entre esa esquina y el centro figuran en una pancarta dibujada las letras “XEW”, organizadas de arriba hacia abajo. En medio figura el eslogan usado: “LA VOZ” en letras mayúsculas y grandes, quedando abajo la continuación: “de la América Latina desde México”. El encabeza cuenta, de izquierda a derecha, con unas antenas y cables de transmisión con nubes encima (que funcionan como relato de la altura) y abajo una figura del frontón de una hacienda y árboles, seguidos del Palacio de Bellas Artes, la Columna de la Independencia con la Victoria Alada, la Catedral Metropolitana y el volcán Iztaccíhuatl. Arriba del volcán se dibujan nubes con una estilización propia del Art Deco, en la que se ve la figura de un indio con corona nahua, que recuerda al anterior billete de a 100 pesos donde estaba el Rey Poeta Nezahualcoyotl.

Es de este discurso pictográfico que se podría hacer mención de que, en las alturas de la antena de la XEW, se puede llegar a varios lugares, lo mismo sea en Reforma que en el Centro Histórico y hasta los volcanes de la Sierra Nevada, incluso, por qué no, a Texcoco, esto por la figura del Rey Poeta que, en gestó con sus manos de elaborar una caja de resonancia para algún silbato, parece tocarlo, con una cara serena y tranquila, dando a entender, muy probablemente, que hasta el Rey Poeta de los Texcocanos, el ilustre Nezahualcóyotl, aprobaría el nacimiento de la XEW.

Posteriormente, debajo del Palacio de Bellas Artes, se observa el logo, seguido (de arriba abajo) de la leyenda “Estación Radio Difusora de” y, debajo de este subtitulo, la empresa: The Mexico Music Co. S.A.

En la esquina inferior izquierda de estos facsímiles se observará la ubicación del origen de las transmisiones (Hda de Coapa, D.F. ) y de los estudios (16 DE Sept No. 9-A, altos). Este se conecta con las antenas de radio mediante un rayo eléctrico, muy estilo Art Deco, que conecta con las mismas antenas.



En el número uno tendremos la “Marcha de la Alegría” de Loraine, con la Orquesta Típica de Policía, cuyo director, por entonces, era Miguel Lerdo de Tejada, compositor de quien se recuerdan piezas como “Perjura”, “Las Violetas”, “La Danza De Los Apuros” y “El Faisán”. El segundo tema que se tocó en la mencionada “Gran Fiesta” fue, igualmente, interpretado por la Orquesta Típica de Policía bajo la dirección de Lerdo de Tejada, tal tema correspondió a la “Gavota de Amor” de C. del Castillo, una serie de temas que no se han grabado y que, según Fernando Eslava en la emisión del día 17 de septiembre de 2023 en el programa Dicen Que Por Las Noches, programa de radio de la XEB, de la “Marcha de la Alegría” no se ha encontrado la partitura.

Prosiguió el guitarrista Francisco Salinas en el tercer tema a salir por las ondas radiales, tales fueron las “Guajiras” de Gómez y “Rapsodia Mexicana” de Chucho Corona. Nuevamente la Orquesta Típica de Policía hizo gala con su actuación en la interpretación de la danza “México Bello”, se hace la anotación (1912) lo que podría indicar que se uso la partitura original del tema, escrito por el mismo director de aquella orquesta: Miguel Lerdo de Tejada.

Más a todos esos temas clásicos y danzas tan conocidas por entonces llegan dos temas que estaban en boga, el primero había sido estrenado por el mismo tenor y doctor Alfonso Ortiz Tirado, me refiero al dulce vals “Campanas De Mi Tierra” y el otro fue un danzonete intitulado como “Mujer”, que se había estrenado un año antes en el Teatro Lírico, durante la Revista Teatral “Cachitos De México”. Ambos temas de Agustín Lara fueron cantados por Alfonso Ortiz Tirado. Hay que hacer constar que, en el facsímil presentado, se alcanza a leer, seguido del nombre del Dr. Y tenor mexicano y ya casi al calce, escrito a mano, la frase “al piano Ofelia Euroza”.

Josefina "Chacha" Aguilar.
Siguió, nuevamente por parte de la Típica de Policía, el vals serenata arreglado y armonizado por Manuel M. Ponce intitulado “Serenata Mexicana”, aunque en el facsímil se le da la autoría. Nuevamente vuelve a aparecer escrito en el calce, después del nombre de la contralto Josefina Aguilar, la frase “al piano Ofelia Euroza”. Ambas interpretaran dos temas de Jorge del Moral: “País Azul” y “Dame Rosas”.

Al finalizar Josefina Aguilar y Ofelia Euroza de tocar, de cantar “Dame Rosas”, prosiguió la Orquesta Típica de la Policía con una selección de danzas, llamada como “Danzas Típicas”, cuyo autor es el mismo Mtro. Lerdo de Tejada. Los Trovadores Tamaulipecos siguieron después con otros temas del anteriormente mencionado compositor: “Tengo Un Pendiente” y “Bonecitos”. De Manuel M. Ponce el tema “Hacía La Cima” y del compositor C. del Castillo su “Tambourín”, ambos temas interpretados al piano por la Sra. Ofelia Euroza.



En la hoja 2 del facsímil presentado se observan nuevamente piezas de Agustín Lara, siendo el tango “Sintiendo Una Pena” y el bolero “Aventurera” interpretados por el Sr. Juan Arvizu y, como se relato arriba, se puede encontrar al calce la frase “al piano Ofelia Euroza”. En el número 12 del listado presente se toca el vals de Ricardo Castro titulado “Causseria”, interpretado por la Orquesta Típica de Policía. El tenor Alfonso Ortiz Tirado vuelve, en el número 13, para interpretar el “Cantar Lejano” de Jorge del Moral, mientras Ofelia Euroza le acompaña al piano para luego tocar, a manera de instrumental, el tema “Margaritas” (y aparece esta información al calce).

El número catorce correspondió a la Marimba Chiapaneca de los Indios “Foquez” para tocar unos sones y canciones, aparece al lado la leyenda “Inéditas”, más no se menciona un autor posible. La continuación es con la pianista mencionada al calce, no integrada a la hora de imprimir el programa, (Ofelia Euroza) y Juan Arvizu, siendo las piezas “Es Tu Amor” y “No Niegues Que Me Quisiste” de Jorge del Moral las interpretadas. 

El siguiente programa, número 16 incluye al calce la frase “y el faisán”, seguido de la misma impresión, en la que se alcanza a leer el titulo del vals “Emoción”, de Miguel Lerdo de Tejada, en la que será el obligado violinista y “cornotín” con orquesta. Solistas Pascual Vaderique y Marcelino Buares.

Trovadores Tamaulipecos.

Prosiguen, de Barcelata, el son huasteco “La Rejega” y corrido “El Toro”, interpretados por los Trovadores Tamaulipecos para finalizar el programa con la Orquesta Típica Argentina que alternaba con el Trio Típico Nacional. Aparece al calce la palabra “Joliana” seguida de “Abeary Woljton” y abajo la fecha en formato mes/día/año: 9/18/30. Más adelante, hojas después, menciona Gustavo Hoyos Ruíz (1943) lo siguiente:

-“ … vamos a referirnos al elenco especial de esa gran fiesta que integraran, en su orden de presentación, el inolvidable Miguel Lerdo de Tejada con su Orquesta Típica de Policía; el virtuoso de la guitarra Francisco Salinas; el tenor doctor Alfonso Ortiz Tirado, Embajador de la Canción Mexicana en todas las Repúblicas hermanas de las tres Américas; la notable pianista Ofelia Euroza, tal vez desde ese día y hora, desiguada acompañante oficial de los más destacados conciertos; la gran contralto mexicana Josefina Aguilar (a quién por imperativo de cariño le seguimos llamando “la Chacha Aguilar”); los Trovadores Tamaulipecos con aquellas dos figuras que sintetizan el alma misma de la canción mexicana; Lorenzo Barcelata y Ernesto Cortázar; otro tenor de gran temperamento y voz de privilegio … Juan Arvizu; la Marimba Chiapaneca de los Indios “Foquez” y finalmente, a ese malogrado artista … Pascualito Viderique, que murió en la plenitud de vida… “ (Hoyos Ruíz, 1943).

Como se pudo leer en líneas arriba, tales artistas estuvieron dentro de este mismo evento que se describe como “gran fiesta”, aunque habría que relatar en tanto cuanto la falsedad de una aseveración: la actuación de los Trovadores Tamaulipecos, ya que el líder de la agrupación, Lorenzo Barcelata, no quiso que fuera el grupo de cuatro integrantes a actuar, ya que eso podría traerles problemas con la estación XEFO, del Partido Nacional Revolucionario, de donde Lorenzo era director artístico.

Más hay que hacer interesantes anotaciones en referencia al artículo de Aída Cáceres titulado ”XEW, nido de ideas y talismán de ideales” que:

“Si los comienzos de la XEW hubieran sido mediocres, sería fácil establecer la diferencia entre el pasado y el presente; pero, desde su nacimiento ocupó el primer lugar y, ayer como hoy, el hecho de sintonizar sus audiciones es para millares de millares de radioescuchas, un hábito que día a día se fortalece, porque XEW nunca defrauda la acción subconsciente; pero si no se pueden establecer en su gráfica súbitos ascensos porque en ella no hay altibajo alguno, si es fácil hacer un balance que señale los esplendidos beneficios que tanto artística, social y comercialmente ha proporcionado” (Cáceres, 1943).

Tiempo aquel que se fue sin sentir por culpa mía: la consolidación de la industria.

La XEW transformo completamente la industria del disco y de la radio, puesto que, en su consolidación, logró mostrar que había un gran potencial para que, el gobierno y su discurso, pudiera propagarse por los espacios del país, a donde, incluso, aún no había llegado en la totalidad la comunicación, más habría que hacer también interesantes anotaciones.

Mario Talavera, Alfonso Esparza Oteo,
Tata Nacho, Miguel Alemán y Gastón Santos.
Como mencioné antes, en la contextualización de la obra, hubo un compositor (y cantante) llamado Mario Talavera, quien fuera uno de los artificies de la fundación de la actual Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM por sus siglas en español), él, como Miguel Lerdo de Tejada y Manuel M. Ponce, conocieron cuando el ser artista, fuera cual fuera la rama de las tantas bellas artes existentes, era sinónimo de pobreza, más vio cómo es que el arte iba cambiando, expandiéndose y consolidándose como una industria que, aunque muy solicitada y peleada, cuando triunfabas lograbas hacerte de un nicho muy especial para prolongarte en ella… 

Así pues, Don Mario Talavera, como uno de los artificies de la música de algunos programas, como el Max Factor a las 17:15 hrs, donde dirigía la orquesta que acompañaba a “la notable soprano María Teresa Santillán, el tenor Jenaro Salinas, Jaime Nolla Reyes y las hermanas Del Mar” (Hoyos Ruíz, 1943) relataría lo siguiente en relación a la pobreza del artista y su cambio, algo que, a mi consideración, es importante agregar a esta misma sección en la que se habla sobre esta consolidación de la industria y los efectos que generan en el arte y el extranjero la XEW:

“Desde que la XEW divulga las melodías mexicanas, éstas han tomado un incremento fantástico, a grado tal que puede asegurarse que se encuentran en el apogeo de su producción y de su triunfo. Y es que en todas partes existe el propósito de escuchar la estación dicha… Para darse cuenta de la fuerza publicitaria de la XEW sólo basta salir de la capital o al extranjero, donde queda uno asombrado ante la popularidad de que gozan nuestras canciones; claro está, debido a la propia estación y también es justiciero decirlo, a la vehemencia e insinuación con las que las anuncian uno de sus grandes factores: los locutores” (Talavera, 1943).

Más no es el único que habla sobre los efectos de la industria, Mingo Sánchez Vázquez, uno de los artistas de la W, escribe en el articulo “La Canción Rural y la Nacionalidad” que

“EL RADIO ha promovido ya la otra fase de la evolución de la canción rural en que se separan los ejecutantes y el público; pero sólo se trata de una separación técnica, porque es justamente la canción lo que ha determinado la mayor comunidad entre los ejecutantes y el gran público de hoy: México provinciano devino, así el México nacional que con retardo de más de un siglo acierta a corregir, por fin, sin proponérselo, el error de nuestra división política territorial” (Sánchez Vázquez, 1943).

Más la XEW no solo sirvió como una propia industria únicamente dedicada a la radio, pues la XEW también transmitía éxitos de la industria cinematográfica, es por ello que aquí, recordando el apartado “XEW dió a conocer su obra musical”, se hablará de Manuel Esperón, quien musicalizó, por varios centenares, al cine mexicano, pre, durante y pos-época de oro del cine, de él se va a recoger lo siguiente: “como compositor; cuenta numerosos y envidiables éxitos… Por su facilidad de producción, por su fecundidad para crear las más variadas melodías, lo ha absorbido la Industria Cinematográfica… Las obras de Manuel Esperón son siempre altamente cotizadas por editores de partituras y grabadoras de discos, precisamente debido a la opinión pública” (Hoyos Ruiz, 1943). 


También se puede observar en el mismo apartado intitulado “XEW dió a conocer su obra musical”, (en la cual se recogen a cuatro compositores) a Manuel Esperón (de quién se acaba de hablar), Alberto, Abel y Ernesto Domínguez. De los dos primeros se recoge que ya sus nombres “van unidos a ese otro que en todo el Continente se le conoce: “La Lira de San Cristobal las Casas” ” (Hoyos Ruíz, 1943) y de Ernesto que es “considerado de entre los eminentes ejecutantes y compositores de la Marimba Orquesta Domínguez y la gran “Lira de San Cristobal las Casas”, como uno de los más inspirados y conocedores.” (Hoyos Ruíz, 1943).

1943: El 13° Aniversario como Obra Histórica y Documento de Poder: La fatalidad evitada.

Ahí donde guardan sus cantos las olas del mar: El gran elenco artístico de XEW y el panteón de artistas

Pues bueno, este apartado se distingue, más que nada, porque en todo el libro se les menciona, se les recuerda, y, desde luego, se presentan fotografías, a veces una gran variedad de ellas, otras solo algunas cuantas.

“Dos voces, dos estilos”, así se llama este primer número no solo porque así lo titule Hoyos Ruíz, sino también porque ambas voces, tan exquisitas y tan diferentes, engarzan perfectamente este desplante. Primero, arriba, tenemos a Toña La Negra, aquella excelente artista a la que Don Armando Pous le dedicará todo un libro con investigación, entrevistas y toda la discografía, tanto conocida como inédita, que el recopilo e investigó a lo largo de su larga y tan honorable vida. Pues la que fuera primero una vedette y luego una cancionera de todos los géneros tropicales no tiene nada que ver, en apariencia, con la artista de la escuela clásica teatral, que solía cantar arias, zarzuelas u operetas, así es, me refiero a la hija (María Luisa Carvajal) de una de las pocas artistas de los años 20’s que tuvieron su propia compañía artística: Margarita Carvajal.

Sobre Toña se menciona en el libro que es “la sin par cancionera que en los presentes momentos, triunfa en Sudamérica a donde fue llevada por la firma Concierto Daniel” (Hoyos Ruíz, 1943), de María Luisa que es “una de las más destacadas figuras femeninas del elenco de las “W”.

Siguen cuatro artistas más con 4 artistas, tres mujeres y un hombre, la primera fue, es “Amparo Guerra Margain exquisita cantante que ha figurado siempre en programas de altura”, otra artista de gran temperamento y simpatía, Julieta Suarez” (Hoyos Ruíz, 1943). De Amparo Guerra difícil es saber el tipo de canciones con las que se le podrían haber asociado, a menos que se observarán directamente en los archivos de la XEW. De Julieta Suarez se puede intuir que canta la también llamada canción rural, porque esta vestida con un traje típico jalisciense.


Proseguirá a este desfile de artistas el connotado Juan Arvizu, aquel que en la Argentina llamasen “El tenor de la voz de seda” y que, junto a Guty Cárdenas, fueran los primeros artistas exclusivos de XEW, sobre él se puede decir que va vestido al estilo de tobo un charro mexicano, de él Hoyos Ruíz se expresará “como “el gran tenor JUAN ARVIZU, artista exclusivo de XEW y embajador lírico en los países de Centro y Sudamérica”.

Continua la también actriz de cine y teatro, aquella que inspirada a Agustín Lara para crear su bolero titulado “Cabellera Negra”: Sofía Álvarez, de ella se escribe que es una “destacada artista de XEW, estrella cinematográfica y realizadora de las más largas y triunfales jiras”.



Pero enumerar a todos los artistas y a cada uno de ellos es algo que bien, resulta imposible, más lo cierto es que se habla, a ciencia cierta, de sus propias personalidades a escribirle Gustavo Hoyos Ruiz un verso dedicado a ellas, a ellos, en los que se de cuenta de su personalidad, ejemplo de ello es María Luisa Llarvy, de quien se escribe “Cantante que ha dado el más alto lucimiento a los mejores conciertos de las “W”. Ha tenido una brillante carrera artística tanto ante micrófono como en los escenarios de los principales teatros de la República y de los Estados Unidos del Norte” (Hoyos Ruíz, 1943). Sobre el verso que le acompaña dice así: “Oírla, es transportarse al País del Ensueño”, un verso en el cual estoy seguro de ello, pues María Luisa Llarvy solo dejó una grabación entre miles de discos, fue ella el bolero fox de Gonzalo Curiel titulado “Noche De Luna”, siendo el compositor y su orquesta quien acompañará esta única grabación de María Luisa Llarvy.

Carmen Redondo,
de quien no se conoce su voz.

Ella y otros, como Toña La Negra y Juan Arvizu, tienen grabaciones, pero al menos contabilice a quince artistas (como Las Jarochas, Blanca de la Fuente, Armando Tokatyan y Esperanza G. Vázquéz) de quienes no se tienen grabaciones discográficas, no así grabaciones radiales (ya que la Fonoteca Nacional no ha digitalizado todos sus discos en acervo).

Entre las técnicas que usará Gustavo Hoyos Ruíz para crear este panteón de estrellas va a ser escribir algo, muy breve normalmente, de los artistas y algo de sus repertorios, de sus fotografías, si no es a la radio, pone fotos de acuerdo a su repertorio. Ejemplo de ello será la cantante Chela Campos, cuya foto, aunque larga porque esta sentada, tiene en su rostro una seriedad, una melancolía que va a ir acorde a los temas que ella grabó en su momento, temas melancólicos, tristes, donde se tiene una ilusión, ejemplo de ello es “Déjame Soñarte” de Manuel S. Acuña, su primera grabación discográfica… u Oscar López, cantante cubano que fuera apodado “el Ciclón de Camagüey”, cuya fotografía muestra su rostro en tres cuartos y con una amplia “sonrisa Colgate” en la que lo veremos vestido a la usanza de entonces entre los caballeros: de saco.

Más cuando son conjuntos se les nombrará a cada uno de los integrantes, en algunos de ellos se escribirá, se relatará, algo importante acerca de ellos, tales como al Trio Guardiana, en cuya breve descripción se recuerda que “Pepe Guízar u don Enrique Carrola Antuna, fueron quienes bautizaron a este conjunto (Hoyos Ruíz, 1943).

En otras se recuerda parte de los repertorios de los conjuntos y el programa, como en el caso de “Luis Herrera de la Fuente y José Pérez Marquéz, pianistas que, a dúo, actúan en el programa de las “W” intitulado “NOTAS AL AIRE”. El repertorio musical de estos artistas a dos pianos incluye desde las obras maestras de los grandes clásicos hasta melodías vernáculas y populares” (Hoyos Ruíz, 1943) en tal fotografía se ve a dos individuos serios cuyos rostros de perfil sobre un fondo negro sobresalen de la oscuridad gracias a una luz…

Más hay artistas cómicos también, hay casos como el de Mr. Lee, un actor que es descrito en el libro como “un formidable excéntrico del micrófono, el famoso Mr. LEE” (Hoyos Ruíz, 1943) que presenta una fotografía donde él tiene una mirada tranquila y picarona, del tipo que se dice popularmente “no rompe ni un plato”, más tiene una sonrisa un tanto cuanto picarona, como del pillo que esta dispuesto a hacer travesuras. 


Otros serán más serios dado su entera formación actoral, que representarán un personaje enteramente a falta de fotografías de estudio, con ello va vestido de charro, con la panza colgándole, con pistola en mano y cuyos pulgares esconde atrás del cinturón,,, en una pose del tan característico macho mexicano: “Leopoldo Beristain, el popular “Cuatezón”, que en XEW, al igual que en la escena, ha alcanzado sonados triunfos. Incluso algunas de ellas se van a ver más fatales, más del tipo que el cine va a llamar como “femme fatale”, esa apariencia, muy de inicios del estilo art deco en México, tiene la fotografía de Catalina D’erzell, de quien se dice lo siguiente “Novelista, Comediógrafa, Argumentista, Actriz y Periodista de excepcional talento, esta es Catalina D’erzell, que dirige el “Teatro de la Comedia” en XEW” (Hoyos Ruíz, 1943).

A los ya finados, como lo será la intrépida primer interpreté de Agustín Lara Maruca Peréz, quien falleciera por la osteomielitis tuberculosa, que le afectará toda su vida y la llevará a la tumba, se escribirá de ella “La inolvidable MARUCA PÉREZ, en la época de sus mayores triunfos” (Hoyos Ruíz, 1943) y presentara una foto de ella que, si bien, no esta totalmente feliz, dista de muchas otras de sus fotos donde se le puede ver melancólica… así preservando una apariencia donde se es feliz, a pesar de todo lo que uno pueda sufrir… De Lorenzo Barcelata, que en el año de 1943 había muerto a causa de la colera, se escribe lo siguiente “Una fotografía histórica: el inolvidable LORENZO BARCELATA y el popular “Tacos” en una escena de la película “La Reina del Río”, filmada en Tampico” (Hoyos Ruiz, 1943). Tales detalles parecen indicar que, ya muerto, llevará la palabra “inolvidable”, del hecho de “no se olvida” a alguien, más hay diferencias… Maruca y Lorenzo, aunque muertos por enfermedades, van a ser “inolvidables”, más en pro de seguir la misma cristiana fe se va a decirle “malogrado” a aquellos que, atentando contra su vida, lograron quitársela, con ello me refiero en esta cita al mencionar que “el eminente y malogrado violinista Pascual Videreque”, de quien se sabe, gracias a esta obra, que se suicidó.

Incluso se va a tocar a los programas, donde se mostraran fotografías de los personajes y sus respectivas menciones, por tal motivo, ejemplo de ello es el ejemplo del programa Rapsodia Panamericana, en retransmisión de la N.B.C. a las 20:40 horas del día, que mostrará una fotografía con Agustín Lara, quien, elegantemente al lado de un piano y el micrófono, descansa sobre el asiento del piano una de sus piernas, donde se ve perfectamente el zapato que esta algo más que lustrado, pues parece brillar y engarza él toda la hoja. La siguiente hoja muestra a los demás artistas que participaron en la misma emisión del día 18 de septiembre de 1943, que se escribirán de acuerdo con el orden de lectura tan normal para un hispanohablante: de izquierda a derecha, así pues aparecen Pedro Vargas, las hermanas Parra y los Tres Vaqueros, Ramón Armengod, Jorge Negrete, las hermanas Águila y Ana María Fernández. En todas las fotografías se ve a estos cantantes realizar este acto tan normal de su profesión: cantar frente a un micrófono, estando todos con cierta separación de más de medio metro, lo que indica la sensibilidad del micrófono o las potencias de las voces de estos artistas que nacieron y se formaron en un mundo donde aún no había micrófono.

Hay otro programa como el de las 18:15 horas, patrocinado por los Jabones Caricia, en la que se observan en fotografías la dicha y el frenesí que exacerbaba el mismo programa, con un concurso de baile (en donde se mostraran a dos parejas bailando conga) y a los artistas bailando, tales como Rafael Hernández, el tan famoso compositor boricua, bailando conga con la actriz María Luisa Zea o a la entonces actriz infantil Chachita con unos divertidos pasos de baile, mostrando la misma diferencia de estos programas…

Pero quizás el mayor evento totalizador de establecer y hegemonizar a la XEW como el semillero de artistas y la base del triunfo propio esta en el evento de colocación de la primera piedra del edificio Radiopolis, evento al que se dedican dieciocho páginas completas, en las que se dan fé de la ubicación (esquina Av. Chapultepec y Dr. Río de la Loza) los discursos de Pedro de Lille, Ricardo “El Vate” López Méndez y hasta del comisionado del Sindicato Único de Trabajadores de la Música, Santiago Vallejo, lo que se metió en la caja del tiempo que se insertó por debajo de la primera piedra, como joyas, tarjetas, autógrafos, monedad y, como se referiría Francisco Gabilondo Soler en uno de sus muchos cuentos: “mil chucherías encantadores”, más todo esto adquiere un valor totalmente distinto al leerse que: “La televisión será la gran novedad que brindará a México el hombre de gran visión y empresa, el señor don Emilio Azcárraga, haciendo de RADIOPOLIS la primera Radio-difusora de la América Latina y un orgullo para nuestra Patria.” (Hoyos Ruíz, 1943).

Hoy que al frente tengo que partir: La W en la Guerra Mundial.



Quizás lo más importante de todo esto es que el mismo día 18 de septiembre de 1943, a las 12 horas del día, acudiera a los estudios de la calle Ayuntamiento, no. 54, el Presidente del Comité Coordinador para Latino-América, Mr. Nelson Rockefeller, quien fuera recibido por Emilio Azcarraga, Othón Vélez y José Milmo, en el que “encaminándose, acto continuo, al lujoso despacho del señor Azcarraga, donde previamente se había instalado un micrófono ante el cual el señor Rockefeller leyó un interesante mensaje dirigido al pueblo de lo s Estados Unidos de Norteamérica y con relación a la labor coordinadora que está desarrollando.” (Hoyos Ruíz, 1964).

Hay un apartado denominado “La mujer y el hogar”, en el cual podemos leer un artículo (anteriormente mencionado) de Margarita Silva, en el que, a pesar de que México le ha declarado la guerra a El Eje, la XEW busca llevar la paz, esto se observa en especial en estas partes del texto:

“Hoy, a través de los potentes canales de la Red XEW y XEWW, llegan hasta la América de la Victoria y amante de la Paz; hasta la América, promesa de redención para una humanidad mejor, que ya en el dolor se perfila, los breves partes de una Guerra espantosa. Las palabras parecen quebradas de catástrofe; convulsionadas por las noticias de la Europa sangrante y destrozada… hoy, son relámpagos de muerte palpitando desde la distancia: azorando un poco las modulaciones de las voces familiares… “ (Michelena, 1943)

Hoyos Ruíz le pidió al mismo Ing. Félix F. Palavicini, veterano del periodismo nacional y que habría servido como Embajador de México ante varios países en Europcitó) “escribiera un artículo titulado “Interpretación Mexicana de la Guerra”, en la que mencionará que, gracias a los micrófonos de la XEW y la XEWW y la “combinación de Radio-Programas que incluye 73 estaciones difusoras, esparcidas por la República Mexicana y que suman, en números redondos, algo más de dos millones de oyentes todos los días” (Palavicini, 1943) puede llevar una interpretación de lo que la guerra mundial, en su momento hacía, añadiendo Palavicini (1943) que (y citó) “no pretendo ni imponer mi criterio ni censurar el ajeno. Mi objeto es esclarecer, documentar, cooperar a la mejor interpretación de los sucesos y, una vez puestos los hechos en evidencia, con mi leal saber y entender, mi auditorio podrá discernir con entera independencia de criterio” (Palavicini, 1943). Bajo esto mismo, fue que acudiera Walt Disney, creador de los estudios de cine animado como “Blanca Nieves” o “Pinocho”, a los estudios de la XEW en Ayuntamiento 54.

Conclusión

La XEW fue todo un vuelvo, un giro, para la naciente radiodifusión en aquel entonces, puesto que, en sus enarbolados orígenes que, como vimos, se describen exquisitamente, aparenta ser todo una miel sobre hojuelas, donde todo salió, en lo que pudo bien, además, en estos discursos de Palavicini, Michelena, Talavera y Cáceres, observamos que es la XEW todo esto que he dicho, incluso tachándola de era más que obvio que no iba a fallar la XEW… los mensajes y mil cien usos diversos y tan distintos unos del otro, que ayudo a homogeneizar mejor al país, creo que incluso ayudo más que las obras literarias del siglo XIX en las que se trataba de unir a la nación para crear una identidad nacional, aunque bueno, esto es más que ello, porque ayudó a reconstruir la tan afectada identidad nacional y, como pegamento en papel china, comprimiendo y haciendo toda una masa que formará totalmente a México como una nación, subiendo a los artistas del momento, como Agustín Lara, a calidad de héroes para así ser la misma XEW ese mismo semillero de todos los más grandes éxitos y el artificie primario de toda una patria…

Bien dice la marcha: “viva mi bandera del honor, la tricolor”, pues bien, así es la XEW para la recreación de una hermandad nacional y una igualdad entre regiones, pues mientras escribo estas conclusiones al unisonó de esa misma marcha, “Mi Bandera”, con Tito Guízar como el intérprete y la orquesta del Mtro. Marx Urban en las orquestaciones, llegó a la conclusión y al mismo análisis de la marcha, pues así como esa marcha honorifica a la bandera nacional, sus colores, y le da al emblema nacional o escudo esa connotación de ser el valor, en el que el mexicano (porque Dios, el águila, se come a la serpiente, el diablo) esta siempre en busca eterna de la verdad. Que es en la guerra siempre primera en llevar las noticias en voz del Ing. Palavicini y en tiempos de paz es la libertad la XEW, pues mientras existía antes de la guerra contra El Eje se daba a la libertad de refutar los diálogos del gobierno con tan diversos sectores que querían que “regresará Maximiliano al trono (?) de México (Talavera, 1943), que querían destituir al gobierno porque no era cristiano (en recordación a la Guerra Cristera) y era de tendencias socialistas… algo es seguro, llevaba, incluso en ese momento, un mensaje de paz y esperanza, no por ello Fernando Rosas y Chela Campos llevaron en la radio, a través de las ondas “W” ese famoso bolero de Alberto Domínguez titulado “Humanidad”, que hoy, en estos mismos tiempos, donde el hombre parece querer regresar el árbol del que se bajó, bien sería necesario recordar algunos de sus versos:

“Humanidad, hasta donde nos vas a llevar por tu trágico tino, ¿cuál será mi destino?
Humanidad, yo de sangre te he visto teñir, pobrecito del mundo, pobrecito de mí
Si rodando los dos por el mundo, un encuentro nos viene si acaso
Un beso, tal vez un abrazo, te daré, nada más te daré
Humanidad, hoy de ti me separa el deber, quiera Dios que mañana nos volvamos a ver”



Pero también me lleva a hacerme unas preguntas, como por ejemplo: ¿cuánta censura había en los primeros programas? ¿cómo se evitaba que se dieran mensajes que no debían de darse en la XEW? ¿quién o quiénes filtraban esto en la W? O incluso el preguntarme sobre hechos más intrigantes y hasta morbosos diría yo, como el ¿por qué Walt Disney visitaría la XEW, siendo que el insigne compositor Franscico Gabilondo Soler no quiso venderle a Cri Cri? Es claro que la presencia de Disney tuvo, en un principio, una parte de embajada para unir a la América Latina contra los peligros de El Eje y del socialismo, motivo mismo que el mismo Nelson Rockefeller, uno de los miembros de la elite financiera global hasta nuestra actualidad, se presentará en la que, por muchos años ha sido “La voz de la América Latina desde México”, frase irónica, ya que artistas de todas las latitudes de la América Continental, que digo, del mundo hispano, si quería triunfar a grandes niveles, debía, sí o sí (y debe, por alguna extraña razón) venir a México para ello.

Si bien, empecé este trabajo con una visión enfocada única y exclusivamente en las canciones y los artistas, pues desde que esta en mi poder ha sido como un “álbum de fotos”, hoy me doy cuenta que no solo habla de los artistas que me han acompañado en cada una de mis facetas como persona y como historiador, hoy acabo este mismo escrito con una visión totalmente distinta que engloba, que encausa toda una perspectiva política y social de la emisora que, aunque a mi mano, no había querido ni siquiera revisar, en parte por tristeza, ya que mi mentor fallecido me había otorgado este mismo libro y otra parte por flojera, puesto que la posible presencia de hongos podrían afectarme si todo alguna otra parte de mi ser integró. Es la XEW toda una institución que ha hecho una gran labor para la cohesión del país y que es como un motor de la civilización que tiene, que daba su propio aceite para hacer esto más fluido a través de las canciones y las radionovelas que sonaban, siempre con una magnanimidad y una fantasía tal, a todas horas del día, manteniendo así una paz en la sociedad que, aún en nuestros días, no termina por anteponer el arma por la pluma, más a pesar de ello, la piedra y la capsula de tiempo de Radiopolis, fue, significo, el acto definitivo donde la alianza empresarial privada, los banqueros internacionales y el Estado sellaban sus pactos pasados ya abrían los pactos futuros, aunque en ello se lleve mucho de lo que ocurre a nivel nacional en beneficio o perjuicio de ciertos sectores de la sociedad.



Para finalizar, quiero recordar las palabras de dos de sus primeros locutores que vienen en este mismo libro, me refiero al poeta Ricardo “El Vate” López Méndez y Pedro de Lille, a quien se le apodará como “El caballero del Micrófono” y que le diera motes tan icónicos a varias generaciones de cantantes en la W. Así pues “El Vate” diría en su artículo titulado “Un camino hacia la libertad” que: “No recuerdo si yo mismo dije en algún poema, que “en el aire viajan palabras con presencia de espíritu”. Y esto es en efecto el radio: presencia de espíritu que anhela entablar comunicación con las distancias para hacerlas desaparecer” (López Méndez, 1943). Mientras que, Pedro de Lille, acabaría su articulado titulado “Trece años por los caminos del espacio” lo siguiente: “Cerca ya de tres lustros de trabajo honesto y dedicación constante, de renunciación y de afecto que han fructificado plenamente… Quienes en estas “W” trabajamos, con entusiasmo y amor, podemos decir orgullosamente, con seguridad plena, y firmeza satisfecha: HEMOS CUMPLIDO CON NUESTRO DEBER.” (De Lille, 1943.



Fuentes

Fuente primaria

  • Hoyos Ruíz G. (1943). XEW XEWW 13 AÑOS POR LOS CAMINOS DEL ESPACIO (1era edición) XEW.

Fuentes secundarias.

  • Pous Escalante, Armando. 2022. La Sensación Jarocha: Toña la Negra. Editora de Gobierno del Estado de Veracruz.

  • Selecciones Musicales. 1955. Selecciones Musicales: El Magazine de la Industria. Vol. 25 Años de Canciones, Álbum de XEW.

  • Flores Escalante, Jesús, y Pablo Dueñas. 2000. «XEW: La Catedral de la Radio. SOMOS (70 Aniversario): 191.

Fuentes terciarias.

Fuentes adicionales no incluidas:



Texto y colección de David Huerta. La presente publicación se hace con fines de difusión cultural, sin ningún ánimo de lucros y para el conocimiento público del acervo musical mexicano.


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